Siempre me ha fascinado observar los procesos de olvido, sean por la razón que sean, aunque despierten más mi simpatía aquellos que provienen de un abandono, fruto de una ruptura sentimental. Se trata de aplicar el impecable juicio de la razón a un proceso totalmente pasional. Preferiblemente sería observar los ajenos, aunque no sería del todo lo mismo.
Observar y analizar cada una de sus fases: el día final; la súplica abierta; la aceptación; la súplica velada; reaceptación; el distanciamiento emocional; el cambio prometido. El fin.
Todo empieza en ese preciso momento en que se unen y concentran en un sólo segundo días, meses, años. Ese instante que dinamita la vida de uno mismo, la visión del amor, el futuro.
Se acabaron las love songs, los juegos, las sonrisas: de principiantes a terminantes.
Esto es un mero índice.
El duelo...será que hay placer en el sufrimiento? será que engancha por su sentir profundo e intenso? como un buen café amargo....
ResponderEliminarAma, ama y ensancha el alma.