Siempre me ha fascinado observar los procesos de olvido, sean por la razón que sean, aunque despierten más mi simpatía aquellos que provienen de un abandono, fruto de una ruptura sentimental. Se trata de aplicar el impecable juicio de la razón a un proceso totalmente pasional. Preferiblemente sería observar los ajenos, aunque no sería del todo lo mismo.
Observar y analizar cada una de sus fases: el día final; la súplica abierta; la aceptación; la súplica velada; reaceptación; el distanciamiento emocional; el cambio prometido. El fin.
Todo empieza en ese preciso momento en que se unen y concentran en un sólo segundo días, meses, años. Ese instante que dinamita la vida de uno mismo, la visión del amor, el futuro.
Se acabaron las love songs, los juegos, las sonrisas: de principiantes a terminantes.
Esto es un mero índice.
sábado, 23 de julio de 2011
miércoles, 20 de julio de 2011
Declaración de intenciones
Incautos navegantes... ¿perdieron el mapa?
Aquí encontrarán impresiones, sentimientos, pensamientos y toda suerte de coincidencias -literarias o no- sobre aquello que me recuerda que por las venas transita sangre, y que suele tomar forma de película, canción -mucho de esto- o libro.
En definitiva, un repaso por todas aquellas cosas que solemnemente llamamos expresiones artísticas y que, de un modo u otro, me han llegado a tocar la cabeza, el corazón y aquello con lo que debería pensar más.
¡Bienvenidos!
Aquí encontrarán impresiones, sentimientos, pensamientos y toda suerte de coincidencias -literarias o no- sobre aquello que me recuerda que por las venas transita sangre, y que suele tomar forma de película, canción -mucho de esto- o libro.
En definitiva, un repaso por todas aquellas cosas que solemnemente llamamos expresiones artísticas y que, de un modo u otro, me han llegado a tocar la cabeza, el corazón y aquello con lo que debería pensar más.
¡Bienvenidos!
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