sábado, 1 de diciembre de 2012

Quizás desmejorado

Quien lo probó, lo sabe


Tenía ganas de reencontrarme contigo. Y qué mejor día que hacerlo el día -bien, la noche después, más bien- en el que cumplo 20 años. Sí, 20. Ese es el tiempo que me has acompañado. Tu voz, tu vestimenta, mis sueños, tu inspiración, al fin y al cabo. Y en el fondo, he aprendido más de ti, o de la imagen que tengo de ti, que de cualquier otra cosa. Has puesto voz a mis momentos, has escrito mi tristeza y, hoy, puedo afirmar que escribes mi alegría. No esta mal ¿no? Has tardado todos estos años en poder acompañarme, al fin, en momentos lindos. Más bien he tardado yo.

Me apena haberte compartido con promesas absurdas, pero debías estar ahí: Lady Blue, El rescate. Ahora, sin embargo, no te puedo compartir. Y me alegra. Estás en mí, vives en mis emociones, mis pensamientos, en mis tarareos de mañana y noche, en mis ritmos táctiles y digitales, en mis percusiones, en mi vino. Y el resto es igualmente hermoso, aunque tú no estés. Así, pues, no te lo tomes a mal.

Hay gente para todo
hay cosas que se cuentan
y parecen ciertas.
Es cuestión de hormonas
dicen que se van
pero se quedan.

Yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejorado
y el arrabal amargo en el paladar.

Nunca pasar una semana con la misma neura
hicieron de mí una copla perversa.

Estabais ausente cuando dormía
me habré perdido algo quizás.
Las monedas de plata desprendidas
el beso al carcelero de mi corazón.


Yo sigo igual
sigo tal cual
quizás desmejorado
que no quede nunca el papel deshabitado.
Otro ritmo, otro compás,
rimas de mar,
el gran teatro del mundo debe continuar.

Si no nos entra la locura
-llamando al Planeta que está loco-
mientras se esfuma la espera
habrá que dar la guerra por perdida
y volver a los placeres
prohibidos o privados
para los necesitados.

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